martes, 14 de julio de 2009

El fraude del viaje a la Luna

Me encuentro de pronto con un comentario (el de Moltisanti) que me sorprende con la información de que hay gente que cree que el viaje a la luna en 1966 y los posteriores no existieron nunca y que todo es una falacia al estilo “Capricornio uno”, montado por el gobierno de los EEUU.

No hay dudas de que el gobierno de EEUU es capas de muchas cosas, pero me parece mentira que algo así pudiera ser falseado y que les saliera bien durante tantos años. Pero como a mi me gusta informarme en lo mas que pueda me puse a investigar un poco y encontré varios argumentos a favor y varios en contra.

Desglosando un poco todo lo que hay voy a dejar las teorías de los que creen que todo fue una mentira y las contestaciones de quienes creen en que realmente el hombre llego a la luna.
Para ello expongo primero la argumentación de los anti alunizaje en negrita y la respuesta en Light.

A ver ustedes ¿de que lado se ponen?

En la Luna sólo hay una fuente de luz, el Sol. En esta imagen, Buzz Aldrin y Neil Armstrong colocan la bandera norteamericana en la Luna. Si el Sol es la única fuente de luz en la Luna, la sombra de Aldrin, (A) ¿no debería ser mucho más larga que la de Armstrong?
La diferencia puede ser perfectamente explicada por el hecho de que la superficie de la Luna no es de ninguna manera plana y, a juzgar por el brillo de la parte superior izquierda de la fotografía, el extremo superior de la sombra del astronauta de la izquierda (suponemos que Armstrong) está situado en una pequeña pendiente y, por tanto, la sombra aparece acortada. El área donde se encuentra la mayor parte de la sombra de Aldrin (derecha) está más oscura que el resto, lo que indica que se trata de una leve bajada, no tan iluminada por el Sol desde su baja posición en el cielo.

Aquí en estos experimentos se puede ver como se explica el “fenómeno” de la foto.

La propuesta de los partidarios del montaje de que los astronautas estaban siendo iluminados por un foco artificial cercano no tiene ningún sentido, ya que, como vemos en la siguiente imagen simulada, sería el astronauta más lejano al foco el que tendría una sombra más larga, lo que no ocurre en la fotografía verdadera reproducida más arriba.

La imagen de la bandera norteamericana, y otras, muestran que está ondeando. ¿Cómo es posible esto si en la Luna no hay atmósfera ni viento? Esto quiere decir que las fotografías se tomaron aquí en la Tierra, donde sí puede hacer viento.

La bandera estaba sujeta a un mástil horizontal superior, para que permaneciese estirada. Además, los astronautas la arrugaban ligeramente con los guantes al colocarla, para dar un efecto de ondeo y hacer así la escena más atractiva. Dado que la bandera era de nylon y no había aire que pudiera moverla, ésta se quedaba con la forma que le daban los astronautas. Esto explica el aparente "movimiento" de la bandera en las fotografías.

El movimiento de la bandera que se puede observar en algunos vídeos de los paseos lunares se debe a que los astronautas giraban el mástil de un lado hacia otro para intentar clavarla un poco más hondo, o simplemente para observar cómo se comportaba en la baja gravedad lunar. Esto hacía moverse de igual manera a la barra superior y, por tanto, a la bandera, que adquiría por unos segundos el mismo movimiento.

Por ello, no es nada raro que la bandera siga moviéndose ligeramente de un lado hacia otro en ausencia de viento, incluso unos segundos después de que los astronautas hubieran dejado de moverla. Además, debido a la ausencia de aire que pudiera frenar a la bandera, ésta seguía moviéndose durante más tiempo que aquí en la Tierra, hasta que el rozamiento con su soporte la frenaba por completo.

Por otro lado, es evidente que el argumento de que la bandera estaba ondeando es completamente falso ya que, si realmente hubiera viento, se debería levantar polvo del suelo. De todas formas, es bastante difícil creer que hubiera viento o ventiladores en un estudio de grabación.

En la imagen se puede ver claramente cómo el astronauta no crea ninguna sombra sobre la superficie lunar. Esto indica que la imagen es un montaje. ¡Parece que la NASA olvidó este importante detalle!

En la imagen de arriba, el astronauta (en concreto John Young, de la misión Apollo 16) está saltando y por eso parece no tener ninguna sombra a sus pies. En realidad, su sombra es la zona oscura horizontal que está situada abajo y a la derecha. En la imagen en blanco y negro de la izquierda, grabada desde la cámara del vehículo lunar Rover durante los mismos instantes, podemos observar más claramente que Young se encuentra en la mitad de un salto, "inventando" una original manera de saludar a la bandera de su país, mientras su compañero (Charles Duke, más alejado y a la derecha) le saca varias fotos.

En el área marcada con una B, en el que se observa una sombra a lo largo del traje de Buzz Aldrin, la sombra debería ser mucho más oscura si el Sol es la única fuente de luz en la Luna.
Si miras al área C verás que la superficie de la Luna se desvanece en la distancia, aparece mucho más oscura y después se encuentra con el horizonte. En la Tierra, esto puede ocurrir debido a la existencia de atmósfera, pero en un ambiente sin atmósfera, el terreno no debería desvanecerse, sino permanecer con todo detalle hasta el horizonte lunar.

Se equivocan de nuevo: el Sol es la única fuente de luz DIRECTA en la Luna; sin embargo, existen muchos objetos que reflejan de nuevo la luz del Sol. Sobre todo la superficie lunar (que refleja el 7% de la luz que recibe), pero también la Tierra, los trajes espaciales (que estaban diseñados para reflejar buena parte de la luz debido a la necesidad de mantener una temperatura aceptable en el interior) y los diferentes instrumentos usados por ellos (por ejemplo, el módulo lunar, que estaba equipado en la parte inferior con una reflectante capa dorada de Mylar) reflejan una buena parte de la luz que reciben. Todos estos objetos, especialmente la superficie lunar, también iluminaban de forma indirecta a los astronautas, y es por esto que sus trajes no están completamente oscuros.

En realidad, el efecto de la atmósfera terrestre es justo el contrario: hace a los objetos más lejanos (montañas, etc.) aparecer más brillantes (compruébelo). Como ya hemos mencionado antes, la superficie de la Luna no es plana, y lo más probable es que el terreno que se ve detrás de Aldrin sea en realidad una leve subida que, debido a ello, no recibe la misma cantidad de luz del Sol que el terreno más cercano al astronauta (recordemos que el Sol se hallaba muy bajo en el horizonte), de la misma forma que en la primera fotografía.

De hecho, el terreno que se ve detrás del astronauta está muy cercano al cráter Little West (como se puede comprobar en el mapa de la superficie), situado a mayor altura a unos 50 metros de distancia, lo que apoya en gran medida la anterior afirmación.
También es posible que el terreno cercano al horizonte tenga simplemente una composición más oscura que el resto.

En la zona marcada como D aparecen extrañas estructuras, reflejadas en el visor de Aldrin.

Hay dos objetos reflejados en la parte izquierda del visor de Aldrin. El primero es el experimento Solar Wind Collector (SWC, colector de viento solar), y el segundo es la bandera estadounidense. Ambos objetos pueden ser mejor apreciados en las imágenes as11-40-5886, as11-40-5961 o as11-40-5920, entre otras fotografías del Apollo Lunar Surface Journal (al que nos referiremos de ahora en adelante como ALSJ).

En el momento de tomar la fotografía en cuestión, Armstrong se encontraba en la parte izquierda del módulo lunar (visto desde donde se encuentra la escalerilla), mientras que Aldrin estaba situado al otro lado de una de las patas del módulo, visible a la derecha de la imagen.

Por lo tanto, el objeto visto como más cercano en el visor (el que se encuentra más a la izquierda) es el SWC y el otro es la bandera (que es difícil de apreciar, dado que se encuentra casi paralela a nuestra línea de visión). A pesar de su relativa cercanía, los dos objetos aparecen pequeños y lejanos debido a la forma convexa y esférica del visor de Aldrin, que hace que los objetos aparezcan curvados, pequeños y más lejanos de lo que en realidad están.

En la fotografía podemos observar claramente los dos objetos que aparecen en el visor de Aldrin. Evidentemente, en el visor aparecen en orden invertido, al actuar éste como un espejo.

Cuando el módulo alunizaba en la superficie, la inmensa potencia de su motor (¡proporcionaba 3.000 lb de empuje!) habría creado un enorme agujero debajo, sin embargo, en las imágenes, el terreno permanece intacto. Además, es imposible que un aparato tan pesado como el módulo lunar no se hunda más en la superficie. ¡Pesa más de 15 toneladas!

En primer lugar, el peso total del módulo lunar en la TIERRA, listo para el despegue, efectivamente variaba entre 15 y 18 toneladas, es decir, entre 15.000 y 18.000 kilogramos (dependía de la carga de cada misión). Pero los partidarios de la conspiración no consideran en ningún momento que la gravedad en la superficie lunar es aproximadamente seis veces menor que en la Tierra, y que gran parte de la carga del módulo era combustible que se utilizaba durante el descenso a la Luna (en concreto, unas 8 toneladas).

Es decir, poco antes del alunizaje, el peso del módulo era de unos 7.000 kilogramos (15.400 lbm -libras de masa-). La gravedad terrestre ejercería 15.400 lbf (libras de fuerza) sobre ese peso, pero la Luna ejerce 2.600 lbf (una sexta parte). Por tanto, debido a la menor gravedad lunar, cuando el módulo alcanzaba la superficie, su peso en la LUNA era de unos 1.200 kilogramos (2.600 lbm). Esto explica por qué el módulo, que en un principio puede parecer tan pesado, sólo se hundía unos centímetros en la superficie lunar.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que el motor de descenso del módulo lunar tenía un empuje máximo de casi 10.000 lbf. Pero el motor del módulo se encontraba funcionando a menos del 25% de su potencia máxima cuando se acercaba a la superficie (para contrarrestar las 2.600 lbf de su peso), e incluso quedaba completamente apagado un segundo antes de tomar tierra, para evitar que los gases pudieran dañar el módulo.

En comparación, un avión Harrier de despegue vertical cargado al máximo produce un empuje de unas 27.000 lbf durante el despegue, 10 veces más que el módulo lunar. Y el Harrier no produce ningún cráter durante sus despegues o aterrizajes en zonas de tierra. La idea del cráter nace de la incorrecta intuición de que un motor de cohete de cualquier tamaño es mucho más potente que cualquier motor de reacción. Cuando, en realidad, la mayor parte de los motores de reacción son más potentes que el motor del módulo lunar.

Otro hecho importante a tener en cuenta es que los gases emitidos por el motor no se dirigían tras su salida directamente hacia abajo sino que, debido a la completa ausencia de atmósfera (y, por tanto, presión) en la Luna, eran dispersados hacia los lados tras su salida por la tobera.

A esto se añade que el módulo lunar no alunizaba de forma vertical, sino que iba descendiendo oblicuamente hasta que los astronautas encontrasen un lugar llano y relativamente libre de piedras en el que fuera más fácil alunizar. Es decir, ni los gases emitidos por el módulo lunar ejercían la presión necesaria, ni éste permanecía una cantidad de tiempo significativa encendido sobre la superficie como para producir algo parecido a un cráter.

Por último, es importante conocer que el suelo de la Luna está formado por una pequeña capa de polvo lunar, llamada regolito, que cubre los primeros centímetros de la superficie (formada por el constante impacto de micrometeoritos durante miles de millones de años, al no haber atmósfera). Debajo de esta capa se encuentra una dura capa de roca, que tiene una profundidad de entre 2 y 8 metros en los mares, y de hasta 15 metros en las zonas altas, lo que imposibilita la formación de un cráter como consecuencia del alunizaje del módulo lunar.

De hecho, antes de la llegada a la Luna, se consideró la posibilidad de que el terreno no fuera lo suficiente firme y duro (se creía erróneamente que las regiones planas eran océanos de polvo), pero el alunizaje de varias sondas no tripuladas antes del Apollo 11 confirmó la viabilidad de los alunizajes tripulados.

En la zona debajo del motor se ve una huella de astronauta debajo del supuestamente inmóvil módulo lunar (ver foto anterior).

Es muy difícil afirmar con seguridad que sea una huella. Más bien parece una marca natural en el terreno de las muchas que se pueden apreciar en cualquiera de las imágenes del suelo lunar. De todas formas, también es muy arriesgado decir que esté justo debajo del módulo lunar. Se trata de un efecto de perspectiva en la fotografía, y esa marca podía estar perfectamente situada en el terreno cercano a la pata del módulo. No hay más que ver la separación entre la tobera y la pata de la derecha para darse cuenta de que el astronauta puede pisar en ese terreno sin acercarse siquiera al motor.

En esta fotografía, tomada desde el módulo lunar, se pueden observar al menos dos anomalías. En el área E se ve una sombra anómala en la superficie de la Luna, imposible de realizar ni siquiera volando a ras de suelo.

En realidad, el punto marcado como E no es una sombra en la superficie; es, de hecho, la silueta de la boquilla de uno de los pequeños motores RCS (Reaction Control System; es decir, sistema de control a reacción) con los que estaba dotado el módulo lunar para estabilizarse continuamente durante el descenso y el ascenso que, al estar tan cerca de la ventana, produce la silueta negra que vemos en la imagen.

En el momento de tomar la imagen, el módulo no se encontraba posado en la superficie o cercano a ella, sino que todavía estaba orbitando a decenas de kilómetros de altura sobre el lugar del alunizaje, que se encuentra aproximadamente situado en la mitad de la fotografía. El cráter que se puede observar en la parte inferior derecha es el cráter Maskelyne, un punto de referencia importante durante la trayectoria de descenso del módulo Eagle, de la misión Apollo 11.

A la izquierda puede ver uno de los motores RCS antes comentados, visto desde el exterior. Se pueden encontrar siluetas similares de las mismas boquillas en muchas imágenes tomadas desde la cabina del módulo lunar, por dentro de las ventanas triangulares del mismo.

También se puede observar una boquilla en la ampliación de la primera imagen de esta página.
Por otra parte, observe la pérdida de calidad de la imagen usada por los partidarios de la conspiración (izquierda), en la que el color de la superficie lunar está completamente alterado. De esta manera se distorsionan las pruebas, haciendo más difícil un buen análisis sobre ellas.

En la imagen anterior y en la siguiente, si miras bien, no se ve ninguna estrella en el cielo. De hecho, no se ve ninguna estrella en las fotografías tomadas por la NASA en la Luna, y ni siquiera los astronautas mencionan nada en ninguna parte sobre las estrellas que se hacen visibles fuera de la atmósfera terrestre. Esto ha sido confirmado por Maria Blyzinsky, la directora de astronomía del observatorio de Greenwich, Londres.

La astrónoma Maria Blyzinsky no solo niega absolutamente haber sido preguntada en ningún momento sobre la falta de estrellas en las fotografías de las misiones Apollo, sino que no respalda en absoluto esa afirmación que se le atribuye.

Para empezar, el área oscura de la fotografía lunar anterior (marcado con el 3), por encima de la zona iluminada de la superficie lunar, es la zona oscura de la Luna, no el cielo. Las misiones lunares aterrizaron en lugares cercanos a la zona de sombra (es decir, en los que hacía pocos días que había amanecido) debido a que allí es más fácil observar los elementos geológicos y establecer distancias gracias a las largas sombras que se producen y, además, la temperatura es inferior.


Las fotografías tomadas en la Luna no muestran ninguna estrella porque las cámaras Hasselblad que tomaron esas imágenes estaban preparadas para reducir el intenso brillo del día lunar. A pesar de que el cielo estaba completamente oscuro debido a la falta de atmósfera, la situación no es la misma que en las noches terrestres.

La superficie de la Luna se encuentra muy iluminada por la luz del Sol.
Para tomar una fotografía en un paisaje bastante luminoso, se necesita establecer en la cámara un tiempo de exposición breve, y además hay que cerrar bastante el obturador para regular la luz (al igual que la pupila del ojo humano se cierra rápidamente y disminuye el espacio por el que la luz pasa al interior en un lugar muy soleado). De no hacerlo así, se corre el riesgo de velar la imagen, debido al paso excesivo de luz procedente de la superficie lunar (que refleja el 7% de la luz que recibe).

El tiempo de exposición de las cámaras Hasselblad utilizadas en las misiones Apollo (es decir, el tiempo que permanecía abierto el obturador) era normalmente de 1/125 o 1/250 segundos (es decir, 8 o 4 milisegundos). Como cualquier buen aficionado a la astrofotografía sabrá, es bastante difícil reflejar estrellas en el negativo en tan poco tiempo. Se necesitan al menos entre 20 y 40 segundos con una película 400 ISO enfocada al infinito para registrar una cantidad de estrellas similar a las visibles a simple vista. Invitamos al lector a comprobar estos datos por sí mismo, en páginas o libros dedicados a la astrofotografía.

Si no hubiéramos ido a la Luna, lo más normal hubiera sido mostrar el fondo lleno de estrellas, como en las películas de ciencia-ficción, para hacerlo todo más "bonito". Por aquella época ya eran perfectamente conocidos los mecanismos para determinar la posición de las estrellas en cualquier momento y desde cualquier lugar, por lo que no hubiera sido un impedimento para la NASA simular la posición de las estrellas (cuya posición relativa no varía apreciablemente entre la Tierra y la Luna).

De modo similar, la vista de los astronautas estaba adaptada a las escenas diurnas y al enorme brillo de la superficie lunar (llevaban visores dorados para filtrar el exceso de luz solar) y, por lo tanto, podían ver muy pocas estrellas, o ninguna. Neil Armstrong, por ejemplo, no recordó haber visto ninguna estrella a simple vista durante su vuelo, pero sí podía observarlas a través del telescopio de navegación del que disponían.

Como experimento para comprobar esto, puede intentar observar por la noche alguna estrella en un lugar iluminado directamente por el alumbrado público; comprobará que es muy difícil. De todas formas, los astronautas podían ver algunas estrellas cuando las condiciones eran las idóneas y la tripulación estaba en un lugar relativamente oscuro (por ejemplo, dentro de la nave con sus luces interiores apagadas, durante la parte en sombra de la órbita).

Por la misma razón explicada anteriormente, las fotografías tomadas desde el transbordador, la estación Mir, la ISS o cualquier otra nave espacial (tripulada o no) tampoco muestran estrellas en el fondo negro del espacio, a no ser que se quiera expresamente y se realice una exposición de mayor duración, como se puede observar en la primera de estas fotografías.

Como ya hemos dicho, las imágenes tomadas durante las misiones Apollo no son de larga exposición, ya que las cámaras estaban pensadas para obtener imágenes de la superficie. Las tres siguientes, de la Estación Espacial Internacional (ISS), así como cualquier otra tomada en el espacio en las mismas condiciones, no muestran estrellas.

De todas formas, resulta extraño que los astronautas no tomasen fotografías del cielo con un mayor tiempo de exposición, para mostrar las estrellas y probar así que estuvieron en la Luna.

Los astronautas del Apollo 16 llevaron a la superficie de la Luna un telescopio de luz ultravioleta, que obtuvo 178 imágenes de diversas regiones del cielo durante su estancia. Los resultados de este experimento fueron publicados en el Apollo 16 Preliminary Science Report y en la revista Science en 1972.

La fotografía de la izquierda muestra una montaña pequeña y un gran módulo lunar. Sin embargo, la de la derecha muestra una gran montaña y un pequeño LM. Si en la segunda imagen el LM se ve pequeño porque está fotografiado desde más lejos ¿cómo puede la montaña de detrás aparecer más grande, si también está más lejos?

La fotografía de la derecha ha sido recortada y ampliada, lo cual produce el efecto de incoherencia que engaña al lector.

Es un error muy habitual creer que las montañas lunares están cercanas debido a su forma redondeada, que recuerda a las pequeñas colinas terrestres, y a que la falta de atmósfera implica la inexistencia del efecto de neblina a grandes distancias, que en la Tierra nos permite establecer la lejanía de un accidente geológico con más facilidad.

Sin embargo, el macizo montañoso que aparece en ambas fotografías, llamado South Massif, se encuentra a varios kilómetros de distancia del lugar de alunizaje del Apollo 17, y mide unos 2.600 metros de altura, como puede comprobarse en cualquier documento o mapa del valle Taurus-Littrow, en el cual se encuentra situado. Por ello, y teniendo en cuenta que las fotografías están realizadas con una diferencia de al menos cien metros, es correcto que no exista una gran diferencia en el tamaño aparente de las montañas pero sí en el del módulo lunar.

Al parecer hay vídeos de diferentes paseos lunares que muestran exactamente el mismo paisaje, cuando supuestamente están grabados a kilómetros de distancia. Está claro que la NASA reutilizó el mismo decorado.

Hay un sólo caso, y la controversia está aclarada. Un documental de la NASA sobre la misión Apollo 16 identificaba erróneamente dos vídeos, en los que se observa la misma colina, como pertenecientes a dos paseos lunares diferentes. Ambos vídeos, sin embargo, fueron grabados en el mismo lugar, con unos minutos de diferencia.

En concreto, los astronautas Charlie Duke y John Young se encontraban en la estación geológica 4. (Se llamaba "estación" a cada lugar donde los astronautas realizaban una parada prolongada para recoger muestras.)

Cualquier persona que se haya tomado la molestia de consultar con detenimiento la extensa colección de fotografías y vídeos del ALSJ, que cubre todos los paseos lunares realizados, estará de acuerdo en que es ridículo afirmar que se trata de decorados.

En esta imagen aparecen dos astronautas cuyas sombras divergen casi 90 grados. Eso es sencillamente imposible en la Luna, donde la luz del Sol proyecta sombras completamente paralelas, como ya hemos dicho.

La anterior imagen es en realidad una vista panorámica de 360 grados, compuesta por varias fotografías independientes del primer paseo lunar del Apollo 16. De vez en cuando durante los paseos lunares, uno de los astronautas se detenía y, desde un mismo punto, iba sacando fotografía tras fotografía hasta dar una vuelta completa, de forma que se pudiera obtener una vista panorámica. (Hay muchos ejemplos de este tipo, y pueden ser consultados en la página del ALSJ o en moonpans.com.)

Como puede comprobarse en la grabación simultánea de televisión de la cámara del coche lunar, el astronauta Charles Duke se estaba moviendo por los alrededores del cráter Plum mientras su compañero John Young realizaba las fotografías que forman esta panorámica concreta, y por ello, al juntar las imágenes, Duke aparece dos veces.

La distancia entre el primer Duke, el de la izquierda, y el segundo Duke ocupa algo menos de un cuarto de la panorámica completa (es decir, casi 90 grados de 360º). Por tanto, aunque en la realidad las sombras son prácticamente paralelas, es lógico que al juntar las fotografías ambas sombras apunten en direcciones divergentes casi 90 grados.

De forma análoga, si el astronauta hubiera sido fotografiado en el borde izquierdo del panorama, su sombra tendría en la imagen panorámica una dirección completamente opuesta a la del primer Duke; y de haber sido fotografiado en la posición cercana a 90º, opuesta a la del segundo Duke (aunque en la realidad serían casi paralelas).

Los vídeos de la primera misión que alunizó, Apollo 11, son de mala calidad. La NASA disminuyó su calidad adrede para que no pareciera tan real, y así poder disimular los errores del montaje.

Este hecho se debió a que el Apollo 11 no dispuso de antena de alta ganancia para retransmitir imágenes en color. La primera misión que tuvo por primera vez como objetivo aterrizar sobre la Luna no tenía previsto pasar mucho tiempo en la superficie lunar (de hecho, el paseo de Armstrong y Aldrin duró sólo dos horas y media).

Tampoco llevaban muchos instrumentos científicos consigo, ya que su principal objetivo era sólo aterrizar por primera vez en nuestro satélite, y regresar sanos y salvos. Debido a esto, los ingenieros y técnicos de la NASA decidieron que no era necesario llevar en esta primera misión una antena de alta ganancia (que tardaría bastantes minutos en ser instalada sobre la superficie), sino que se emplearía una antena de menor tamaño situada en el módulo lunar.

Esta antena, debido a su menor diámetro, no podía transmitir imágenes de gran calidad, por lo que los técnicos tuvieron que ingeniárselas para reducir la cantidad de información que iba a ser enviada a través de ella.

El Apollo 11 utilizó para ello una cámara de Slow-Scan Television (SSTV). Este tipo de cámara era en blanco y negro, con lo que se consigue una reducción de dos tercios en la información que se envía respecto a una cámara en color, como se muestra en el gráfico de la izquierda. El número de líneas horizontales de cada imagen era de 320, en lugar de 525, lo que limitaba la calidad, pero reducía la señal de vídeo en un tercio.

Por último, el número de fotogramas por segundo era 10, en lugar del estándar de 30, con lo que se conseguía una reducción al 5% en comparación con la imagen estándar en color, lo que permitía que la antena del módulo pudiera transmitir esta imagen sin problemas, a costa de la pérdida de calidad.
A esto se añadía que, dado que la imagen recibida no era estándar, para poder emitir las imágenes a todas las televisiones se debía convertir de nuevo.

Esto se hizo con un convertidor RCA, que consistía en una cámara RCA TK-22 Vidicon que grababa de un monitor SSTV en el que se mostraban esas imágenes según se recibían de la Luna. Eso degradó aún más la calidad de la imagen.

En las siguientes misiones a la Luna, que estuvieron mucho más tiempo en la superficie y se dedicaron casi por completo a la investigación científica, se emplearon antenas de alta ganancia como la de la imagen de la arriva, que eran perfectamente capaces de transmitir imágenes estándar en color.
La hipótesis de que la NASA empeoró la calidad del primer vídeo del Apollo 11 no tiene sentido, ya que las fotografías de la misión y las imágenes obtenidas por las cámaras de las ventanas del módulo lunar son comparables en calidad a las de misiones posteriores.

En esta ocasión, los partidarios de la teoría del montaje utilizan un doble rasero: por un lado, como veremos más adelante, afirman que "la calidad de las imágenes es demasiado buena y, por tanto, es un montaje." Por el otro, "las imágenes de televisión son muy malas, por lo tanto es un montaje."

Vayamos a otra fotografía: ésta es una imagen de Alan Bean (Apollo 12) sujetando un Special Environmental Examiner Container [sic] (en realidad se trata de un Special Environmental Sample Container, o SESC). Esta fotografía fue tomada desde una cámara sujeta al pecho de Conrad. Si la cámara estaba sujeta al pecho del traje de Conrad, la parte de arriba del casco de Bean, L, no debería mostrarse en esta fotografía.

Es difícil asegurar que estamos viendo la parte superior del casco de Bean, ya que al ser esférico no podemos establecer claramente cuál es su cúspide. De todas formas, hay varias razones por las que podemos ver la parte de arriba del traje de un astronauta.

En primer lugar, la superficie lunar no es plana. De hecho, Pete Conrad tomó esta fotografía durante su parada en la ladera del cráter Sharp, por lo que es más que probable que en ese momento se encontrase situado en un terreno superior al de su compañero Alan Bean. Una diferencia de 20 centímetros entre cada uno puede fácilmente hacer que se muestre la parte superior del casco de Bean en la fotografía.

En segundo lugar, los astronautas podían orientar la cámara con sus manos usando el mango que se observa claramente debajo de la cámara de Bean.

Esto es lo que parece que está haciendo Pete Conrad, a juzgar por la posición de su brazo derecho, reflejado en la zona derecha del visor de Bean.
Todas las sombras reflejadas en el visor de Alan Bean, M, se dirigen a direcciones distintas, no en líneas paralelas, como debería ser.

El contenedor de muestras, N, no debería estar tan iluminado. Esto prueba que se usó iluminación artificial.

La tapa del SESC era bastante reflectante, dado que su superficie era de metal pulido, como se puede comprobar en esta fotografía, tomada en los laboratorios durante las pruebas previas a la misión.

Hay una extraña anomalía en el cielo, 7. Está todavía por determinar qué podría ser.

Puede que no haya sido determinado por los seguidores de la teoría del montaje, pero está bien claro que es la luz del Sol (que se encuentra más a la izquierda de esta imagen, como indican, por ejemplo, la iluminación y los destellos en el traje espacial de Bean).

El brillo de la luz proveniente del Sol afecta a muchas fotografías tomadas en la Luna, incluso en mayor medida que en esta imagen. Cualquier fotógrafo experimentado estará muy familiarizado con estos destellos en el objetivo de la cámara y con la luz reflejada a la hora de tomar fotografías hacia -o en contra de- una luz brillante como la del Sol. Puede preguntar a cualquier fotógrafo profesional sobre este conocido efecto, llamado lens flare en inglés.

En esta fotografía, el extraño halo que aparece alrededor de la sombra de la cabeza del astronauta es la prueba definitiva de la existencia de un foco de luz artificial distinto del que alumbra el resto de la escena.

El argumento anterior es una muestra de la importancia que tiene conocer aspectos básicos de física (en este caso, óptica) antes de realizar afirmaciones extraordinarias, como la que nos ocupa, y adjudicar a algo la etiqueta de "extraño" o "misterioso". Si observamos el resto de fotografías en las que se puede apreciar el mismo halo, comprobaremos que todas ellas fueron obtenidas en dirección opuesta al Sol (down-sun, en inglés).

En concreto, el halo se encuentra en la zona del terreno donde las sombras de las pequeñas piedras lunares quedan prácticamente ocultas desde la perspectiva del fotógrafo, debido a que el Sol se halla justo detrás de él. En consecuencia, esa zona, denominada punto antisolar, aparece en la fotografía más brillante que los alrededores. Se conoce como "efecto de oposición". Al final de este artículo, en la Wikipedia, y en esta página sobre efectos ópticos puede leer más sobre este efecto, el mecanismo por el que se produce y otros efectos similares.

Las huellas del vehículo lunar Rover están bastante bien definidas, 5. Se necesita una mezcla de algún compuesto y agua para hacer esas líneas tan bien definidas, y en la Luna no hay agua. Además, si observas con detalle, te darás cuenta que el vehículo hizo un giro recto de 90 grados. Da la impresión de que fue movido y puesto en ese lugar.

El polvo lunar es muy fino y se adhiere a las botas de los astronautas o a cualquier objeto a pesar de su carencia de agua. Se agrupa en la forma de cualquier marca que se haga sobre él. No se necesita agua para hacer esto. Inténtelo usted mismo: pruebe a marcar con un objeto harina seca o barro seco que, aunque está claro que no es polvo lunar, puede ayudar a probar que no hace falta agua para dejar este tipo de huellas. Verá como ocurre algo similar, a pesar de la ausencia de agua. Al igual que puede ver fácilmente huellas de pisadas, de ruedas, o de animales, etc. en el polvo seco de la Tierra... sin ayuda del agua.

La forma de las huellas del Rover (usado únicamente en las tres últimas misiones: Apollo 15, 16 y 17) no resultan extrañas si se tiene en cuenta que este vehículo eléctrico tenía tracción en las cuatro ruedas, es decir, tanto trasera como delantera, y a baja velocidad es totalmente factible dejar unos surcos con ese ángulo con las ruedas traseras.

La temperatura media en la Luna varía entre los 260 F y los 280 F, demasiado caliente para que el celuloide de las fotos sobreviva. A esas temperaturas, la película se arruga y se funde, quedando completamente inservible.

No es lo mismo la temperatura del aire que la de la superficie. En la Luna, al no haber aire, sólo nos podemos referir a la temperatura de la superficie lunar. Ésta puede llegar a los 280 grados Fahrenheit (138 ºC). Sin embargo, eso no significa que los astronautas y sus instrumentos se encontrasen a esa temperatura, porque ésta depende de las propiedades de cada objeto.

Aquellos objetos que reflejan un mayor porcentaje de la luz solar, se encuentran a menor temperatura, y viceversa.

Por otra parte, esta temperatura máxima sólo se alcanza durante el mediodía lunar (el día lunar dura unos 14 días terrestres). Durante las misiones Apollo, no se alcanzaron temperaturas tan altas, ya que los vuelos a la Luna se programaron de tal manera que, al realizar cada alunizaje, el Sol no se encontraba muy alto en el horizonte (aproximadamente un día después de haber amanecido en la zona del alunizaje), por lo que las temperaturas eran, en realidad, relativamente moderadas, incluso después de haber pasado en la superficie tres días terrestres (el tiempo máximo que permanecieron las últimas misiones en la Luna).

Adicionalmente, las cámaras utilizadas en la superficie (Hasselblad 500EL Data Cameras) estaban dotadas de finas capas de plata, tanto en el exterior como en los cargadores interiores, que reflejaban parte de la luz recibida, y el celuloide de las cámaras se mantenía en cargadores herméticos sin aire, que permitían un aislamiento casi total frente al calor y proporcionaban protección contra las variaciones de temperatura, permitiendo una temperatura interna más uniforme. Así, la película era protegida eficientemente del calor producido por la luz solar. De hecho, se mantenía a una temperatura de entre 50 y 100 Fahrenheit (entre 10 y 38 ºC).

Alrededor de la Tierra, existe un cinturón de radiación llamado de Van Allen. Ningún ser humano puede atravesar ese cinturón ya que el nivel de radiación presente en esa zona supera los 300 grays [unidad de radiación absorbida]. A no ser que estés rodeado por una capa de cuatro pies de plomo.

Los cinturones de Van Allen fueron descubiertos por primera vez por el satélite Explorer 1, el primero lanzado por Estados Unidos (el 31 de enero de 1958).

Este satélite fue diseñado por un grupo de científicos liderados por James Van Allen, de ahí el nombre. Estas regiones se crean como consecuencia de la interacción del viento solar (el flujo de protones y electrones proveniente del Sol) con el campo magnético de la Tierra, que retiene una gran cantidad de partículas cargadas y radiación en esa zona. Estos cinturones de radiación se extienden desde unos 1.000 kilómetros hasta más de 65.000 kilómetros de altura sobre la Tierra, alcanzando el máximo de radiación en torno a los 3.200 y 20.000 kilómetros.

La NASA conocía perfectamente los peligros derivados de la existencia de este cinturón de radiación. De hecho, llevó a cabo experimentos previos a las misiones Apollo para investigar su naturaleza. Por ejemplo, los astronautas de la misión Gémini 10 sobrevolaron la zona conocida como Anomalía Magnética del Atlántico Sur (Southern Atlantic Magnetic Anomaly, SAMA), una especie de prolongación a menor altura y de menor intensidad de los cinturones de Van Allen.

El tiempo de exposición de cada nave Apollo a la radiación de los cinturones de Van Allen fue relativamente breve (unas cuatro horas por misión, aproximadamente), ya que empezaban a pasar por esta zona a una velocidad de unos 40.000 km/h. Cada nave Apollo pasó por ellos dos veces, una de ida y otra de vuelta. En total, los astronautas pasaron menos de una hora en la parte más densa del cinturón de radiación, y estaban bien protegidos en su nave espacial, ya que el principal peligro de los cinturones de Van Allen lo constituyen los protones y electrones de alta energía, contra los que es relativamente fácil protegerse (el casco de la nave y los cristales de las ventanas son suficientes para frenarlos).

Para ello no se necesita estar recubierto de varios metros de metal pesado. El plomo sirve para frenar la radiación proveniente de partículas cargadas (el caso de los cinturones de Van Allen), pero no es el método ideal para hacerlo. Por ejemplo, actualmente se usa una fina capa de polietileno en las naves espaciales para realizar esta tarea.

Otro dato a tener en cuenta es que la trayectoria seguida por las naves Apollo no atravesaba la peor zona de los cinturones en ningún momento. Esto se debía a que, para alcanzar la Luna, la órbita debía estar inclinada en torno a 30º respecto del Ecuador terrestre (la inclinación exacta variaba para cada misión), por lo que la nave sólo pasaba por la parte superior de los cinturones (que, como se puede observar en la imagen superior, sólo están presentes unos 40º por encima y por debajo del Ecuador). Esto minimizaba aún más si cabe la dosis recibida en la nave.

Como se puede ver, la dosis de radiación recibida por los astronautas durante cada vuelo no es muy severa. La exposición más alta es la del Apollo 14, cuya dosis es equivalente, para un viaje de ida y vuelta a la Luna, a aproximadamente 28'5 mSv (2'85 rem). Los estándares de seguridad actuales establecen un límite de dosis efectiva para el público de 1 mSv (0,1 rem) al año; mientras que para los trabajadores profesionalmente expuestos, el límite de dosis efectiva es de 100 mSv (10 rem) acumulados durante un período de 5 años consecutivos (un promedio de 20 mSv al año, o bien 2 rem al año) con una dosis efectiva máxima de 50 mSv (5 rem) en cualquier año oficial.

Por último, es imposible dejar de mencionar que el mismo James Van Allen ha comentado que la idea de que la radiación de los cinturones que llevan su nombre fuera mortal para los astronautas de los vuelos lunares Apollo es un ejemplo más de las tonterías de aquellos que niegan la llegada del ser humano a la Luna.

En las siguientes páginas, todas ellas en inglés, encontrará información básica sobre la radiación y sus efectos, y una completa descripción del ambiente de radiación y los efectos psicológicos en los astronautas del programa Apollo:
Radiation & Health Information (Información sobre radiación y salud),
The Van Allen Belts and Travel to the Moon (Los cinturones de Van Allen y los viajes a la Luna) y
Radiation Plan for the Apollo Lunar Mission (Plan sobre radiación para las misiones lunares Apollo).

La propia NASA afirma que una gran erupción solar, acompañada de fuerte emisión de radiación, es el mayor peligro para la salud que afrontarán los astronautas a la hora de viajar a Marte. ¿Por qué no fue también un grave peligro en las misiones a la Luna?

Cada misión a la Luna duraba poco más de diez días, y las posibilidades de coincidir en ese tiempo con una erupción de este tipo eran muy remotas. Sin embargo, una misión tripulada a Marte podría durar varios años, por lo que tiene pocas posibilidades de evitarlo.

Los astronautas conocían la pequeña posibilidad de este riesgo y lo asumían antes de realizar su misión. Para minimizar en lo posible el riesgo de coincidencia con un gran evento solar, los expertos analizaban constantemente el estado del Sol y su superficie, antes del lanzamiento y durante cada vuelo, dado que la actividad solar es hasta cierto punto predecible.

En el espacio hay millones de micrometeoritos viajando a velocidades de incluso 6.000 millas por hora (unos 10.000 km/h), que al impactar con la nave la reducirían a trizas.

En realidad, hay bastante más que unos "millones" de pequeños meteoritos por el espacio, y viajan a velocidades de incluso ¡20.000 millas por hora! (unos 33.000 km/h). Pero, a pesar del gran número de pequeños meteoritos y de sus altas velocidades, la densidad de esos objetos en el Sistema Solar es tan baja que la posibilidad de impacto con las naves o los astronautas es realmente pequeña.

De todas formas, las naves y los trajes espaciales utilizados por los astronautas tienen una capa de Kevlar, diseñada para frenar estas partículas tan pequeñas (incluso del tamaño de varias micras), minimizar los daños de los esporádicos impactos y proteger así a los astronautas de esta pequeña amenaza.

De todas formas, decenas de naves espaciales no tripuladas han pasado por la misma zona que las naves Apollo, en su viaje a órbitas altas o a otros planetas, y no han sufrido daño alguno.

Las imágenes muestran claramente que no hay polvo lunar sobre las patas del módulo ¿Cómo puede ser?

Este argumento parte de la idea de que durante la operación de alunizaje se formaban grandes nubes de polvo alrededor del módulo, lo que es completamente incierto. Debido a la ausencia de atmósfera en la Luna, no se formaba ninguna polvareda, sino que las finas partículas eyectadas por los gases del módulo seguían una trayectoria perfectamente parabólica durante unos segundos hasta caer unos metros más allá. Lo anteriormente dicho puede comprobarse en cualquiera de los vídeos de los alunizajes (disponibles en Apollo Archive).

El motor del módulo empujaba al polvo circundante hacia abajo y hacia los lados, y éste se movía sólo hacia los lados (ya que no puede ir más abajo). No puede mantenerse flotando ni volver hacia atrás, como ocurriría en un ambiente con aire, sino sólo ser expulsado hacia afuera. Recordemos que el único motivo por el que existen nubes de polvo en la Tierra es porque el aire existente las transporta, contrarrestando momentáneamente la acción de la gravedad.

De todas formas, la tobera del motor se encuentra muy cerca de la superficie y por ello es aún más difícil que el polvo expulsado llegue a posarse sobre ellas (ya que, como hemos dicho, no se forma ninguna nube de polvo alrededor). Por ello, sólo hay pequeñas muestras de polvo en la base de las patas, posiblemente depositado allí por el movimiento de los astronautas alrededor de las patas del módulo.

Y la frutilla de la torta de los que creen en el fraude:
Puede que los astronautas sí estuvieran en la Luna, pero allí se encontraron con naves espaciales alienígenas o con ruinas de civilizaciones anteriores. La NASA decidió ocultarlo todo trucando las fotografías.

Las afirmaciones de supuestos "encuentros" entre extraterrestres y astronautas en la Luna no se sostienen en ninguna prueba o fundamento, sino en la más pura especulación. Los doce astronautas que pisaron la Luna entre 1969 y 1972 no han declarado nada en ese sentido; es más, han desmentido tales habladurías siempre que han tenido la oportunidad de hacerlo.

La Luna ha sido cartografiada casi en su totalidad, y está completamente desierta. Además, las grabaciones de los paseos lunares están disponibles en la página del ALSJ. Si lo desea, puede leer una discusión más amplia de este tema.




15 comentarios:

Moltisanti dijo...

Mira que te has currado un megapost para convencer de que el hombre pisó la luna pero a mí todo esto me sigue sin convencer. Es verdad que como has expuesto ampliamanete que hay una explicación científica para cada duda pero...

Creo que la misión que está programada para el 2012,servirá para demostrar si de verdad se ha estado en la luna antes, o todo fue un juego militar de la Guerra Fria.

Fantástico post ;)

Juan Manuel dijo...

ESTOY CON MOLTISANTI...
YA CONOCÍA ESTAS POSTURAS Y REALMENTE CREO QUE ES TODO UN MONTAJE MILITAR YANKY...
Y POR SUPUESTO, NO ME LLAMA LA ATENCIÓN QUE CADA DUDA SOBRE EL ALUNIZAJE TENGA UNA CATEGÓRICA RESPUESTA...

SALUDOS.
JUAN MANUEL.

Magda dijo...

Hola Corto Maltés,

La verdad es que para ser aficionado a la astronomía y no tener ni telescopio este post está superior.

He estado buscando un artículo que Miquel Angel Sabadell, astrónomo, publicó hace tiempo en 20 minutos de Barcelona pero no lo he encontrado. Él comentaba también varios puntos sobre el tema, los aparatos dejados allí por ejemplo.

Sobre el viento solar y el viaje a Marte que parece será en las próximas décadas vi un documental en el que el problema se trataría pues con la alarma de radiación los tripulantes entrarían en una cámara central rodeada de... agua. También hablaba sobre la terraformación y lo que puede ser Marte en los próximos 100 o 150 años.

Me ha encantado, no me extraña que no hayas podido leer El emisario... ;)

Un abrazo!

Tom/Shine. dijo...

Lo que siempre me ponia a pensar era eso de la bandera ondeando sin viento. Este mito me recuerda al de "Paul esta muerto", nunca sabremos.
See ya.

calamardo dijo...

cuanta gente incredula. a mi me parecio de lo mas real cada explicacion, aunque admito que en varias no tenia ni idea de si lo que afirmaba era posible. demasiado tecnico para mi. pero les creo. los que no creen en los viajes a la luna son los que siguen creyendo que elvis vive. ahora tambien tendran oportunidad de ver a m. jackson caminando por las calles de su barrio. bueno, al margen de posturas, que pedazo de articulo te mandaste. claro, mientras yo no este para ocupar toda la noche dandole a la play, aprovechas.
ya solucionaremos eso.

Vacilos del alma de un bohemio dijo...

No sé si es por credulidad o incredulidad, de parte de los dos bandos hay respuestas o conjeturas muy "reales"... Me quedo con la de la farsa de que el hombre llegó a la luna...

Saludos.
Germán.

HUGO dijo...

te has mandado el post del año amigo jaaaj que lo tiro te felicio.yo la verdad ni opino.

Josefina dijo...

Pienso lo mismo que Tom, escuchame una cosita jaja,(paresco mi abuela) si TODA la vida en el fuckin colegio nos enseñaban que hay GRAVEDAD CERO en la Luna, como se ondea la bandera "yanki"?? Que me van a decir que justo paso un cometa y la movio? jaja,
Besos Corto,
Me encanta que armes este debate,

Corto Maltes dijo...

Moltisanti - Imaginaba que pondrias tu comentario en este post que ha sido inspirado en tu comentario del anterior post. Es claroq que cada uno debe sacar sus propias conclusiones y asi intento dejarlo en claro. Por mi parte soy un convensido de que el hecho fué real mas que por todo esto que expuse en estepost por el simple hecho que en aquellos años era imposible lograr movimientos de los astronautas como los que se ven en los videos. Recordemos superproducciones como 2001 o producciones de ese tipo. Ademas tenemos que tener en cuenta que los rusos estaban jugando una carrera contra los EEUU en aquellos años y no creo que se hubiesen comido la pastilla asi nomas si todo hubiese sido una farsa.
La verdad prevalecera a la larga.
Saludos ;)

Juan Manuel - La verdad es que este se convirtió en un tema polemico sin pensar siquiera que existia hace unos días. Moltisanti me desasno y ahora me veo creyendo una postura que la ayoria parece no creer. Como ya dije, los yankys son capaces de muchas cosas, pero no creo que pudieran hacer esto tan bien como parecia que les salio. Contigo ya son 2 ;)

Magda - primero que nada gracias por "El emisario" del genial Bradbury (reverencias, reverencias) Lo voy a leer con mucha pasion como todo lo que he leido de el. Yo te recomiendo que si consigues "El arbol de las brujas" lo leas porque es bellizimo.
En cualquier momento me mando un post de Marte y la terraformacion porque veo que te gusta el tema y me estas contagiando tu entusiasmo ;)

Tom - Siempre me pareció que la bandera estaba como almidonada. Pero la gente ve una bandera ondeando. Lo de Paul fué mas groso y ademas el tipo salio en la tapa del disco sin zapatos :)

Calamardo - Por lo menos te das cuenta que me pongo a escribir todas estas boludeces que me apasionan y no practico para no ganarte deslealmente. Prefiero ganarte con lo justo y en buena ley como la ultima vez que jugamos.
Al menos vos crees como yo, ya no me siento tan solo ;)

Vacilos del alma - Gracias por pasar por aqui. me voy a dar una vuelta por tu blog en cualquier momento. Si, la gente mas joven tiende a dudar de la veracidad de el viaje a la luna. El tiempo dirá.
Saludos

Hugo - Gracias pero en ralidad yo no investigue nada de todo esto. Lo que hice ué un rejunte de varios articulos que habia leido por allí y por allá.

Josefina dijo...

Si supongo qe es una muy buena pregunta Corto,

Corto Maltes dijo...

Josefina - justo estabas ahi y no te vi :). A mi me encanta que la gente debata sobre temas que puedan dar dudas.
Tu blog esta cada vez mejor, me encanta como estas escribiendo mas.

MeriSan dijo...

Hay otros comentarios, mas exactos y chismosos, versiones incrédulas claro, que dicen que lo de la llegada a la luna fue un video, un montaje, una truchada producida por el gobierno de los eeuu y para ello contrataron, nada mas ni nada menos que, ta tan ta taaannn... Stanley Kubrick.

Saludos!

Santos G. Monroy dijo...

Excepcional post. Impresionante, de verdad. Yo sí creo firmemente en la llegada del hombre a la Luna, y mucho más después de las explicaciones que aquí se han facilitado. El contexto histórico era propicio, la tecnología estaba más que desarrollada después de las investigaciones llevadas a cabo desde la II Guerra Mundial... También estoy seguro de que la verdad prevalecerá al final.

gabox dijo...

gran pagina tio...empiezo a creer que esos de la NASA nos quieren ocultar todo porque le tienen miedo a la desacreditación o algo asi...ocultaron lo de rosswell nuevo mexico, lo del viaje a la luna, vida alienígena y posiblemente el 2012...solo me refiero a que el gobierno de los estaos unidos esta perdiendo cada vez mucha más credivilidad...algun dia habra revelion y se veran obligados a decirlo todo...

sludos hermano

esta es mi cuenta: gleguav@hotmail.com

Anónimo dijo...

El fraude fue bien montado y engañaron a la humanidad ya que para esa epoca la tecnologia aun no llegaba a todo el mundo solo las tenian los Estados Unidos.Solo quiero hacer una referncia que no pudieron ocultar los oficialistas y defensores de la supuesta mision apolo y es en la ultima fotografia ,argumentan que eso es cosa de optica y que los acusadores del montaje no tienen razon,pero les dire una observacion que no pudieron ocultar.Fijense bien en la fotografia ultima y veran que el mastil que forma la sombra no es paralela a la sombra del astronauta,sigan la linea y la sombra del astronauta con la del mastil hacen un angulo de 30 grados.Sera esto una cosa optica o un fenomeno de la fisica.Estamos en el siglo XXI y ya no nos pueden engañar.EL FRAUDE SE DIO Y LA lUNA ,NUESTRO SATELITE NATURAL SIGUE SIENDO VIRGEN,EL HOMBRE JAMAS PISO LA lUNA.